Un viernes por la tarde, un técnico de emergencias recoge el catéter que acaba de usar para llevarlo al contenedor, que está en el armario. La ambulancia frena, la punta atraviesa el guante y le pincha el dedo. Sale un poco de sangre. No sabe muy bien qué hacer, así que termina el turno como si nada.

Nada de eso es raro. Los pinchazos son de los accidentes con riesgo biológico que más se comunican en sanidad, y detrás de ese dedo está toda la prevención de riesgos laborales: cómo se valora un riesgo, qué medidas van antes, qué protege de verdad un guante, qué se hace en los primeros minutos y quién tiene derecho a qué. Este escape room la recorre en cinco candados.

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Para quién es

Módulo1709 Itinerario personal para la empleabilidad I (IPO I)
CicloCFGM Técnico en Emergencias Sanitarias, primer curso
RARA2 · competencias necesarias para obtener el título de Técnico Básico en Prevención de Riesgos Laborales
CA2.3 evaluación de riesgos y técnicas de prevención y protección · 2.5 derechos y deberes en prevención · 2.8 requisitos y condiciones de la vigilancia de la salud
Duración50 minutos de juego y unos 30 de cierre
Formatoen equipos de cuatro o cinco
Idiomascastellano · catalán · inglés

La teoría

Peligro, riesgo y daño

Son tres palabras que se usan como sinónimos y no lo son:

  • Peligro es la fuente capaz de hacer daño: una aguja usada, un desinfectante.
  • Riesgo es la posibilidad de que ese peligro llegue a hacer daño a alguien. La Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL), en su artículo 4, lo define como la posibilidad de que un trabajador sufra un determinado daño derivado del trabajo, y añade lo importante: para calificar su gravedad se valoran conjuntamente la probabilidad de que se produzca el daño y su severidad.
  • Daño es lo que finalmente ocurre: la lesión, la enfermedad o la patología sufrida con motivo u ocasión del trabajo.

Evaluar un riesgo: el método del INSST

El Real Decreto 39/1997, Reglamento de los Servicios de Prevención, define la evaluación de riesgos como el proceso dirigido a estimar la magnitud de los riesgos que no se han podido evitar, para que la empresa pueda decidir qué medidas toma.

El método más usado en la pyme española es el simplificado que publica el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST). Cruza dos preguntas que hay que contestar por separado:

  • Probabilidad: ¿cada cuánto pasa? Baja (raramente), media (algunas veces) o alta (siempre o casi siempre). Se contesta con datos de esa tarea y esa plantilla —los incidentes que ya ha habido—, no con la sensación de peligro.
  • Consecuencias: ¿qué es lo peor que razonablemente puede pasar?
ConsecuenciasQué incluye
Ligeramente dañinodaños superficiales, molestias, irritaciones
Dañinolesiones musculoesqueléticas, quemaduras, fracturas menores, enfermedades que causan incapacidad menor
Extremadamente dañinolesiones muy graves, enfermedades crónicas graves o que acortan la vida

El cruce da cinco niveles:

Probabilidad ↓ · Consecuencias →Ligeramente dañinoDañinoExtremadamente dañino
BajaTrivialTolerableModerado
MediaTolerableModeradoImportante
AltaModeradoImportanteIntolerable

Y el nivel no es una nota: dice qué hay que hacer.

NivelQué exige
Trivialninguna acción específica
Tolerablemantener lo que hay y comprobarlo periódicamente
Moderadoesfuerzos para reducirlo, con las medidas implantadas en un plazo determinado
Importanteno se empieza el trabajo hasta haberlo reducido; si ya se está haciendo, se resuelve con urgencia
Intolerableno se empieza ni se continúa el trabajo hasta reducirlo; si no se puede reducir, se prohíbe

El error más habitual es mezclar los dos ejes.

El orden de las medidas preventivas

El artículo 15.1 LPRL enumera los principios de la acción preventiva. Ya contienen un orden: evitar los riesgos, evaluar los que no se puedan evitar, combatirlos en su origen, sustituir lo peligroso por lo que entrañe poco o ningún peligro y anteponer la protección colectiva a la individual, entre otros.

De ahí sale la jerarquía que se usa en todo el mundo:

NivelQué haceEjemplo con un desinfectante de superficies
Eliminarel peligro desapareceun proceso que no necesita ese producto
Sustituirel peligro se cambia por otro menorun desinfectante igual de eficaz y menos irritante
Medidas técnicas y colectivasel entorno protege a todosdosificador cerrado, ventilación de la célula
Medidas organizativas y formaciónse cambia cómo se trabajaprocedimiento escrito, tiempos de aplicación, formación
EPIprotege a quien lo llevaguantes y gafas adecuados al producto

El criterio es cuánto dependen de que alguien haga bien un gesto, cada vez, cansado y con prisa. Por eso el artículo 17.2 LPRL dice que los EPI se usan cuando los riesgos no se puedan evitar o limitar suficientemente por medios de protección colectiva o de organización del trabajo: van además de lo demás, nunca en lugar de lo demás.

Qué es (y qué no es) un EPI

El Real Decreto 773/1997 define el equipo de protección individual como cualquier equipo destinado a ser llevado o sujetado por el trabajador para que le proteja de uno o varios riesgos que puedan amenazar su seguridad o su salud. Tres consecuencias prácticas:

  • Protege a quien lo lleva. Algo que se lleva puesto pero está pensado para proteger a otra persona no es un EPI aunque lo parezca. En sanidad hay productos sanitarios que se confunden con EPI; lo que manda es la norma y el marcado que lleva, no el aspecto.
  • Se elige a partir de la evaluación de riesgos, uno por cada riesgo identificado que no se haya podido evitar. Un EPI «por si acaso» no protege más, y un riesgo sin cubrir se queda sin barrera.
  • Obligaciones repartidas. La empresa tiene que proporcionarlos gratuitamente, adecuados y en buen estado, y formar en su uso; la persona trabajadora tiene que usarlos correctamente, cuidarlos e informar de cualquier defecto.

El riesgo biológico del TES

El Real Decreto 664/1997, sobre agentes biológicos, clasifica los virus de la hepatitis B, de la hepatitis C y el VIH en el grupo 3, y obliga a la empresa, entre otras cosas, a ofrecer las vacunas eficaces que existan —la de la hepatitis B es la que más importa al TES— sin coste para el trabajador.

La vía de contagio más frecuente en el trabajo sanitario es la percutánea: el pinchazo o el corte con material contaminado. Para eso hay una norma específica, la Orden ESS/1451/2013, que lleva al derecho español la directiva europea sobre lesiones por instrumentos cortantes y punzantes en el sector sanitario. Entre sus medidas:

  • usar dispositivos con mecanismo de seguridad cuando existan adecuados;
  • prohibir el reencapuchado de agujas;
  • colocar contenedores lo más cerca posible del lugar donde se usa el material;
  • formar e informar a la plantilla, y tener un procedimiento de notificación y seguimiento de cada exposición.

Si te pinchas: qué se hace y por qué

Cada centro tiene su protocolo, y en las prácticas manda el del centro donde estés. Pero las razones son las mismas en todos:

  • Limpiar sin dañar. Dejar que la sangre fluya libremente bajo el agua, sin frotar, y lavar con agua y jabón; después, un antiséptico y un apósito impermeable. No se exprime la herida: parece que «saca» el virus, pero daña el tejido de alrededor y no hay pruebas de que reduzca el riesgo. Nunca lejía ni productos agresivos: queman la piel y la herida.
  • Valoración médica sin esperar. En urgencias o en la mutua se decide si hace falta profilaxis. La del VIH funciona mejor cuanto antes se empieza: idealmente en las dos primeras horas, y pasadas 72 horas ya no se indica. Para la hepatitis B depende de si estás vacunado e inmunizado. Para la hepatitis C no hay profilaxis, pero sí seguimiento.
  • Comunicarlo y registrarlo, siempre. Avisar a quien lleve el turno activa el protocolo del centro, incluida la valoración del paciente fuente, cuya serología puede ser decisiva. Y se registra como accidente de trabajo aunque no haya baja ni contagio: el seguimiento serológico dura meses, y si la infección aparece más adelante, ese registro es lo que permite reconocerla como contingencia profesional.
VirusRiesgo aproximado por pinchazo con sangre infectada
Hepatitis Bdel 6 al 30 % en una persona no vacunada
Hepatitis Centre un 0,5 y un 2 %
VIHalrededor del 0,3 %

Son cifras orientativas de la literatura clínica.

Derechos y deberes

La LPRL no es sólo una lista de obligaciones de la empresa. Los artículos que más se usan en el día a día:

ArtículoQué dice, en resumen
14Derecho a una protección eficaz. El coste de las medidas de seguridad y salud no puede recaer en ningún caso sobre los trabajadores (14.5)
17La empresa proporciona equipos de trabajo adecuados y EPI, y vela por su uso
18Derecho a información sobre los riesgos y las medidas, y a ser consultado y participar
19Derecho a formación teórica y práctica, suficiente y adecuada, al entrar y cuando cambian las tareas o los equipos; en horario de trabajo o descontando ese tiempo, y sin coste
21Ante un riesgo grave e inminente, el trabajador puede interrumpir su actividad y abandonar el lugar de trabajo, y no puede sufrir perjuicio salvo mala fe o negligencia grave
22La vigilancia de la salud es voluntaria, con excepciones tasadas y previo informe de los representantes; la empresa sólo conoce las conclusiones sobre la aptitud, no el diagnóstico
29Deberes del trabajador: velar por su seguridad y la de quienes puedan verse afectados, usar bien equipos, EPI y dispositivos de seguridad, informar de los riesgos y cooperar. Incumplirlos es un incumplimiento laboral (29.3)

La voz de la plantilla son los delegados y delegadas de prevención (arts. 35 y 36), elegidos por y entre los representantes del personal. Pueden acompañar a la Inspección de Trabajo, acceder a la información sobre riesgos y daños, proponer medidas y, si la empresa no actúa ante un riesgo grave e inminente, acordar la paralización (art. 21.3). A partir de cincuenta trabajadores existe además el comité de seguridad y salud.

Cómo funciona el laboratorio

La historia: un TES de una empresa de ambulancias inventada se ha pinchado, la Inspección de Trabajo ha precintado la unidad Alfa-112 y el inspector vuelve en cincuenta minutos. Cada prueba abre uno de los cinco candados de una caja, con los mismos códigos que la versión en papel.

  1. La evaluación de riesgos. Tres fichas de riesgo de la base y la matriz del INSST. Entrena a separar probabilidad y consecuencias.
  2. La jerarquía de medidas. Cuatro propuestas de la dirección contra los pinchazos y los artículos 15 y 17 de la LPRL. Entrena el orden de las medidas preventivas.
  3. Los EPI correctos. Una evaluación de riesgos de la limpieza de la célula y un cajón con siete cosas. Entrena a elegir EPI a partir de los riesgos, y a distinguir lo que es un EPI de lo que lo parece.
  4. El protocolo de pinchazo. El parte del incidente y siete tarjetas, de las que dos son errores habituales. Entrena qué se hace, qué no y en qué orden.
  5. Derechos y deberes. Cuatro situaciones de la base y extractos de la LPRL. Entrena a encontrar el artículo que resuelve cada caso.

En cada prueba hay rayos X (−25 puntos) y una pista (−50). Al final, la combinación completa, la hoja de cierre individual y un informe descargable.

Errores que se cometen

  • Valorar con miedo y no con datos. La probabilidad es frecuencia; la gravedad es el peor daño razonable, no el que ha pasado hasta ahora.
  • Empezar la prevención por los guantes. Es lo que más se ve y lo que menos protege.
  • Llenarse de EPI «por si acaso», o confundir con un EPI algo que protege a otra persona.
  • No comunicar un pinchazo porque «no ha pasado nada».
  • Creer que la prevención es sólo cosa de la empresa, o que un deber propio es una decisión personal.

Notas para el profesorado

  • Antes: después de la presentación de riesgo, daño y evaluación del RA2. Sin esa base, la sala 1 se juega a ciegas.
  • En clase: 10 minutos de preparación, 50 de juego y 30 de cierre, un dispositivo por equipo. Con la hoja de misión, cada código se justifica por escrito.
  • Debate: ¿qué candado ha costado más? ¿Por qué el EPI va al final si es lo que más se ve? ¿Quién es la persona delegada de prevención en vuestro centro de prácticas, y a quién se avisa si os pincháis?
  • Lo que no enseña: ponerse y quitarse los EPI sin contaminarse.
  • Conexión: una sola página y nada sale del navegador, pero la hoja de estilos se carga del sitio: ábrela con conexión.

Fuentes

  • Ley 31/1995, de Prevención de Riesgos Laborales, arts. 4, 14, 15, 17, 18, 19, 21, 22, 29, 35 y 36 (BOE).
  • Real Decreto 39/1997, Reglamento de los Servicios de Prevención (BOE).
  • Real Decreto 773/1997, sobre utilización de equipos de protección individual (BOE).
  • Real Decreto 664/1997, sobre protección frente a agentes biológicos (BOE).
  • Orden ESS/1451/2013, disposiciones para la prevención de lesiones causadas por instrumentos cortantes y punzantes en el sector sanitario y hospitalario (BOE).
  • INSST, Evaluación de riesgos laborales (método simplificado).

Para seguir: Accidente de trabajo o enfermedad profesional y Primeros auxilios: lo que va primero.

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